Actualidad
La población humana alcanzó los 8.000 millones de personas en 2022 y continúa creciendo. A medida que las ciudades se expanden en busca de espacio y recursos, la urbanización trae tanto oportunidades como desafíos. Si bien las ciudades proporcionan hogares para las personas, reemplazan los hábitats de los que dependen los animales y las plantas. Esto también nos aleja del mundo natural.
Afortunadamente, hay formas de construir puentes entre los seres humanos y la naturaleza. Un ejemplo poderoso son los espacios verdes urbanos. Al diseñar ciudades, los planificadores urbanos pueden crear zonas verdes como parques y jardines ecológicos. Estos espacios no solo embellecen las áreas urbanas y mejoran la salud humana, sino que también apoyan la biodiversidad y protegen las especies nativas del área.
Las Islas Galápagos en Ecuador se enfrentan a este conflicto entre la conservación y la urbanización. Este archipiélago tropical de 128 islas volcánicas forma un ambiente único debido a su distancia del continente y la mezcla de corrientes oceánicas que recibe. Aquí, un notable 43% de las especies son endémicas, lo que las hace particularmente vulnerables a la actividad humana.
En menos de tres décadas, las áreas urbanas de Galápagos se han expandido un 175%. Esto ha reemplazado los hábitats naturales y ha contribuido a la propagación de especies de plantas invasoras en las ciudades. Para restablecer el equilibrio, un programa llamado Galápagos Verde 2050 está tratando de recuperar plantas nativas y proteger la belleza del paisaje. Para apoyar estos esfuerzos, los investigadores liderados por Oleta van Son estudiaron cómo se podrían mejorar los espacios verdes urbanos en Puerto Ayora, la ciudad más grande de las islas.
El equipo midió dos cosas: la riqueza de especies nativas en cada espacio verde y la facilidad con que los residentes podían acceder a esos espacios. Descubrieron que, aparte de los jardines ecológicos, la mayoría de los espacios verdes urbanos no presentaban muchas plantas nativas — y el acceso a ellos estaba muy por debajo de las recomendaciones internacionales para el bienestar humano.
Este desafío no es exclusivo de las Islas Galápagos. En todo el mundo, las ciudades amenazan los hábitats y la conexión humana con el medio ambiente. La urbanización es inevitable, pero con una planificación cuidadosa, las ciudades pueden convertirse en refugios para la naturaleza e incluso pueden inspirar a los ciudadanos a conectarse con y preservar el medio ambiente.
Esto requerirá la participación de la comunidad, incluidos los ciudadanos locales, los representantes del gobierno y los científicos. Los parques existentes se pueden rediseñar para incluir más plantas nativas, mientras que los nuevos desarrollos pueden dar cabida a espacios verdes más grandes que sean accesibles para todos los residentes. Al hacerlo, fortaleceremos el puente entre los humanos y la naturaleza, no solo en Galápagos, sino en todas las ciudades que esperan crecer de manera sostenible.
Tómate un momento para reflexionar sobre estas preguntas y pensar en cómo puedes fortalecer la conexión entre la naturaleza y tu ciudad.
Urbanización: el aumento de las personas que viven en las ciudades
Jardines ecológicos: un tipo de espacio verde urbano específicamente diseñado para fomentar especies nativas
Biodiversidad: la variedad de formas de vida en un ecosistema
Especies: un grupo de organismos vivos que son similares y pueden cruzarse
Archipiélago: un grupo de islas
Especie endémica: una especie única que es nativa de un solo lugar y no se encuentra en ningún otro lugar del mundo
Especie invasora: una especie no nativa que se introduce en un nuevo lugar y desplaza a las especies nativas
https://doi.org/10.1007/s11252-025-01838-9
Van Son, Oleta, et al. “Management of Urban Green Spaces to Promote Native and Endemic Flora in Puerto Ayora, Galápagos.” Urban Ecosystems, vol. 28, no. 6, Oct. 2025, doi:10.1007/s11252-025-01838-9.
Fotos cortesía de Freepik.com